Vía Crucis histórico en Sevilla

Se enmarca dentro de los actos del 425 aniversario fundacional de la Hermandad de la Macarena

Hacía 80 años que no se producía una imagen como ésta, el Señor de la Sentencia, de la hermandad de la Macarena de Sevilla, ante el antiguo hospital de las Cinco Llagas, hoy sede del Parlamento andaluz.

El multitudinario Vía Crucis extraordinario con motivo del 425 aniversario fundacional ha recorrido un itinerario histórico, que ha llevado al Señor de la Sentencia a visitar a las personas hospitalizadas en el Hospital Universitario Virgen Macarena, en un retorno a los fines fundaciones de la corporación de asistencia a enfermos y desahuciados.

En las escalinatas de la puerta principal del hospital esperaban al Señor muchas personas hospitalizadas y sus familiares, viviéndose momentos de honda emoción a la llegada de las andas.

Otro de los hitos del Vía Crucis ha sido el paso por el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, actual Parlamento de Andalucía, lugar en el que el Señor de la Sentencia estuvo por última vez hace casi ocho décadas. La Hermandad regresaba así al hospital para cuya atención fue fundada en 1595 por los monjes basilios.

Además de estos dos lugares, el Vía Crucis discurrió por las calles de la feligresía y transitó las que popularmente se llaman “los callejones”.

Durante todo el recorrido centenares de devotos participaron en las Estaciones del Vía Crucis en un ambiente penitencial y de recogimiento, Estaciones expresamente escritas para este acto por el Arzobispo de Sevilla, el Director Espiritual de la Hermandad y varios Cardenales, Obispos y Arzobispos.

La Hermandad ha querido destacar el comportamiento ejemplar de los 850 hermanos que participaron en el Vía Crucis. La Escolanía Esperanza Macarena y la Coral Polifónica de la Hermandad acompañaron musicalmente al Señor de la Sentencia.

Un vía crucis para la historia, dentro de los actos del 425 aniversario fundacional de esta corporación, que se creó, como dicen sus reglas, para atender a enfermos y moribundos, y llevar consuelo, compasión y esperanza a los desahuciados.